VOCES DEL SHIPAGO

Boletín Virtual Literario Cultural Asociación Literaria Cultural Todas las Sangres - Utcubamba

VOCES DEL SHIPAGO

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<  Marzo 2009  >
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05.11.08

POESÍA REGIONAL (AMAZONAS) 4

BASTA SEÑOR…

¡Ah…! Estoy cansado de vivir,
de recorrer el mundo con oscuridad,
de buscar la felicidad entre la yerba y el desierto
dando pasos inseguros, acompañado de azares.

¡Basta Señor!...
¡Ya basta!
El hombre ya ha sufrido demasiado
buscando la vida,
encontrando sólo azares y escarpones.

¡Ya basta!
El hombre se está asando como carne al horno
sin tener a quien abrazarse.
Es cierto que sois vuestro siervo,
y es por eso que tengo que obedecer
para caer a la sima?

Pero señor… Discúlpame,
quiero evocar tu justicia
y hacerte recordar que el hombre es criatura tuya.
Ya no queda sebo en el cuerpo señor,
mira, sólo queda un cuerpo en canastos,
casado con la enfermedad, la miseria, el odio,
la venganza y el olvido.

Pero aún, tiene amor, tiene fuerzas
y sobre todo tiene alma humana.
No lo dudo señor…que en el vaivén de las olas
el hombre pudo errar.
Pero no por ello sabio padre,
permitas que el “as”
llegue a errar al hermano
para dejarlo como desecho.

Soy conciente señor,
que el hombre tiene que cumplir su pecado,
pero hasta cuando se tiene que estar muriendo
de hambre, arrodillando ante otro hombre
y hasta cuando será señor,
que un hombre explote a otro hombre?

Somos mundo joven,
pero más parecemos vetustos.

Sólo por un instante desciende de la cima señor…
Y vive un sólo segundo con nosotros,
o sólo voltea tu mirada
y verás que el hombre
se está matando con sus propias manos.

Prof. Francisco Tarrillo Barboza.

 

MI JARDÍN

En el jardín de mi casa
lindas plantitas florecen
llenan de aroma el ambiente
dando alegría a la gente

Todos los días temprano
echo agua a mi jardín
para que siempre las flores
lozanas y frescas estén.

Y si alguna mala hierba
brota en mi lindo jardín
yo la arranco muy presto
con esmerado cuidado

También con mucho cariño
yo podo mis verdes plantas
para que luzcan bonitas
y adornen mi lindo hogar.

Todos esos menesteres
mamá y papá me enseñaron
por eso yo los respeto
y les quiero cual mis flores.

Mg. José Luis Heredia García

 

14 DE FEBRERO

Yo quise ser el viento
para acariciar su mejilla
quise ser la luz
para iluminar su sendero
quise ser el agua
para ser tu principal necesidad
quise ser la noche
para poder compartir tu sueño
quise ser pensamiento
para estar siempre dentro de ti

Quise ser …
….. tantas cosas por ti
y tan solo conseguí
ser víctima de tus burlas y desprecios
dándome la puñala final
en este día que es tan especial
y hoy que resignado estoy
a que estés lejos de mí
ya no quiero ser más
viento, luz, agua, noche y
aún pensamiento .

Solo quiero ser
el amanecer de un nuevo día
para así lograr dar comienzo
a una nueva y feliz vida
olvidándome de aquel pasado
de lenta y cruel agonía
para posteriormente celebrar
del 14 un verdadero día
dedicarlo por completo al amor
y también a la poesía.

Marlon Denis Muñoz Salazar
Ganador del 3º puesto en el III Concurso Regional de Cuento y Poesía “Lindomera Salazar Gonzáles”

 

KUELAP

Yo vengo alegrar a los cerros
Vengo a despertar el Ande
Quiero levantar al Apu
Quiero darle un beso
Decirle que le quiero
Que es Él mi ancestro
Quiero unir los polvos
Y elevarlos al cielo
Quiero pedir al Divino
Que por un instante
Le retorne el movimiento
Quiero caminar de la mano
Con Él por esta fortaleza
Quiero gozar de su corte
Pasear por este palacio
Gozar un instante quiero
Quiero mirar sus ojos
Y por esas ventanas
Ingresar dentro
Y llegar a sus sentimientos
Quiero besar sus manos
Quiero sentir su coraje
Escuchar su orden
Respetar su sentencia
Y gritar ¡al fin !
Conocí Kuelap de mis ensueños.

Prof. Lindomera Salazar Gonzales


EL HOMBRE Y SU POEMA

En la tenue soledad de las alcobas
Y el eterno silencio de la muerte
Profundo duerme el hombre y su mente
La luminosa luz de las estrellas
Y lo infinito del espacio celeste
Descubre el inocente la vida…
Entre la belleza de lo ya existente,
Entonces pregunta con voz apagada
Si existe en la vida pasada
Amor,…y del puro, en la persona amada
Un amor celestino y ferviente
Se traga un suspiro y calla,…
Pobre,..El inocente.

A caso no hay hombre, así ser penitente
Que busque el amor, en lo no existente
Y si es verdad que no existe el amor
Cómo lo encuentra el corazón?
Pregunta en silencio aquel durmiente
Vuelve, y musita con voz apagada
Mirando al mundo y a toda la gente
Que existe el amor, en la persona amada,
Y miente,…miente al decir que no lo siente
Y así,..el silencio profundo
A este hombre sin voz,….
Lo envuelve y lo apaga,….
Esta vez para siempre.

Lic. Carlos Pérez Dávila

 

TIERRA QUERIDA


Verdor de primavera
que perdura en sus lares.

Invulnerable madre Virgen
que cargan en sus pórticos claustros,
un cimiento de proezas
como la maleza esculpe sus enjambres
que matizan la aurora del futuro.

Tú que abrazas
las esperanzas del mañana
forja en el latido de tu sangre,
las proezas de tus héroes
que luchando con vigor
van surcando
la historia del mañana.

Lic. Ancelmo Padilla Calle



POESÍA REGIONAL (AMAZONAS) 3

HERMOSA MUÑEQUITA
(A Hanet Estefany)

Hermosa muñequita eres tù,
de volumen longilíneo,
cabeza sesera,
cumbre embetunado
frente amplia, cejas frondosas
ojos almendrados, mirada impasible
rostro ovalado, piel ambarina
corazón jubiloso;
Labios fresas,
¡Hermosa chiquitita!
¡Hermosa muñequita!
Alivias mi desvelo,
consuelas mi pena
me das la felicidad.
con tus pasos pequeñitos;
aprendiendo a caminar
con tus dedos tiernos
cogiendo lápiz y papel
pronuncias como en el olimpo
¡Papá, papá, papá aaaa…!
Inclinas tu mejilla.
y lanzas una alegre sonrisa.
muñequita de mi corazón.

Prof. Elgar Silva Diaz


RELEXIÓN

El ropaje que encubre a las personas
es una equivocación del hombre
para juzgar de sus acciones;
más lo traslucido que por dentro lleva
es justicia ganada, para quienes lo poseen.

Sobre este cimiento,
quien se ciñe en las caras
y no en los corazones;
mal gusto habrá tenido
en escoger a su fortuna.

Y es por ello, que
cubrir sus faltas
de quienes erran el hilo del destino
merece por aleve
el castigo y el perdón del justo cielo.

Y no hay más melindre que calar
en este ideal propuesto
echo adiós al aguijón
que me impulsó hacerlo.

Lic. Ancelmo Padilla Calle

SABER QUE PIENSO

Saber que pienso,
es vivir con optimismo
esperanza y convicción
de hacer… lo pensado.

Saber que pienso
no tiene comparación
para hacer de la vida
un aura de amor.

Saber que pienso
es saber quien soy
pero todos los caminos
los decide Dios.

Saber que pienso
no implica poder;
más por el contrario
saber comprender.

No hagas de la vida
un acto casual;
porque es olvidar
¡Que tú! Sí…sabes pensar.



Prof. William E. Salas Vasquez.

LA VIDA

¿Qué es la vida?
me pregunto día a día
¿A caso es la existencia?
o es saber para qué vivo.

La vida es un misterio
un hermoso regalo
que Dios ha mandado
para mí.

Vida es todo lo que hago
lo que doy,
y lo que puedo recibir
es una canción,
un poema,
una oración,
un sentirse vivo.

La vida es un espíritu
una sombra, un rayo
una luz que ilumina
todo mí ser.

La vida, la vida…
es una incógnita.
Una incógnita de amor.

Lic. Doris Marilú Ugaz Montenegro

MI LIBRO DE CUENTOS

Yo tengo un libro de cuentos
que me compró mi papá
al que con mucha atención
todos los días lo leo

Lo tengo bien forradito
y lo trato con cariño
como a un verdadero amigo
que siempre habla conmigo

Con figuras de colores
adornado está mi libro

al leerlo yo disfruto
con infinita emoción

En sus páginas de ensueño
encuentro muchos mensajes
que me ilustran y me forman
en un mundo de valores

Por eso niños del mundo
yo os invito a leer
cuentos, poesías, leyendas
y libros de ciencia también.

Mg. José Luis Heredia García

“ODA A UN DESVENTURADO”

Sentado, entre la áspera brisa
un desgraciado siente pena,
al incorporarse divisa,
el veneno cruel de su condena.

Tentado por la mala suerte
su vida no soporta la traición
¡no piensa si no en su muerte,
culpando al destino y a su eterna presunción.

¿Qué haré para evitar esta locura?
¿Qué será de m si no hallo consuelo?
Con solo contemplar su bella figura
ya no será presa del amargo desvelo.

Al levantarme del triste poyo,
en donde dejé el peso de mis lamentos,
contemplo el rápido caudal del arroyo,
y veo el vaivén de mis sacros talentos.

Ser un triste penitente, es mi motivo,
¡Regresa! Porque yo sin ti no vivo.
la vida está llena de nostalgia,
que estando triste tu sonrisa me contagia
llevándorne el infinito de tus labios,
sintiendo alegría, paz y no amargos presagios.

Cristian Alba Chuquimbalqui

DOLOR DE AMOR

Sí pudiera olvidar
todo este amor
terminaría el nadar
en el océano del dolor.

Gloria a ti, que vives la sonrisa
mientras yo, siento tu pegada
como golpea del mar la brisa
tu desprecio es la bofetada
que a mi corazón martiriza.

Nunca podrás entender
lo que sufro por amarte
no debió suceder
todo lo que pude confesarte.

Vivir amando lo imposible
es un castigo que suicida
que no te vea has posible
y no acabes con mi vida.

Prof. David Echevarria Aliaga

 

SR. DE GUALAMITA

Señor de Gualamita, excelentísimo Señor
viniste de tan lejos, con la familia Vallejos
y al hacer tu aparición
calmaste el corazón, de indios y mestizos
y se extendió los ritos, por toda la Región.

Cuemal con devoción hicieron tu capilla
llenando de alegría, gran fe y admiración
según una versión cuando te trasladaron
pues ni se imaginaron, de tu desaparición
no aceptaste la pompa de la ciudad
preferiste tu templo y también la humildad.

Señor de Gualamita, bendito sea tu día
que nos trae armonía, paz y tranquilidad
Y tu bella ciudad, celebra tus festejos
y gente de muy lejos te viene a saludar.

También quiero pedirte Señor de Gualamita
a tanto criaturita, también les des su pan
y le calmes el afán, de gente entristecida
que no tiene comida, trabajo ni desmán.

Yo quiero que Luya y Lamud
caminen de la mano
como todo cristiano, creyente del Señor
y que le den amor, a todo peregrino
mostrándole el camino
para llegar a Dios
Señor de Gualamita, tu bendición Señor.

Josè Del Carmen Gastelo Bravo

POESÍA REGIONAL (AMAZONAS) 2

REQUIÉM PARA UN HIJO

La cajita boba
ocupa un lugar importante en mi hogar.
¡Está robando mi espacio Mamá!
¡Está robando mi espacio Papá!
¿Porqué me ignoran?
Deseo Preguntar y me dices ¡Calla!
Deseo dialogar y contestas ¡Estoy Ocupado!
Deseo conocerlos más y siempre las mismas respuestas.
¡No molestes, silencio, no interrumpas!
Entonces…
¿Cuándo aprenderé de ustedes?
¿Cuándo me escucharás Papá?
Quizá cuando metido esté en problemas
buscando un refugio artificial,
seguramente, me regañarás con crueldad
abandonando mis derechos,
me llamarás malcriado habiendo aprendido de ti
y …seguirás resondrándome.
Dime…¿Ya fuiste a mi escuela?
¿Conoces con quién juego?
¿Conoces con quién salgo a la calle?
¿Conoces acaso, qué estoy buscando?
Quizá te dé un infarto,
cuando llegue apestando
al oscuro humo de cigarrillos,
al penetrante olor del licor
al implorante mundo de las drogas,
quizá allí, sea ya un hombre como tú
y…seguiré tu ejemplo.
Seguramente a mi hijo también le diré
¡No tengo tiempo, no molestes!
Papá, apaga ya el televisor,
convérsame,
juega conmigo mientras sea un niño
¡Hazme feliz con tu compañía!
cuéntame un cuento antes de dormir,
¡Apóyame!
¡Te necesito… Papá!


Lic. Guillermo E. Fernández Olivera


TUS HUELLAS

Las huellas de tus manos
Se gravaron en la piel
De mis sentimientos
Tus bondadosas caricias
Se incrustaron en el surco
De mis pensamientos
Y están allí latentes
Como el ayer
Por el, no pasan los tiempos
No le desgasta el paso de los vientos
Ni la tempestad de la historia
O el huracán de los tiempos
Están allí tus huellas
Aún están allí


Prof. Lindomera Salazar

UN DIA COMO HOY, EL PATRON NEGRO

Solo esto te pertenece,
unas pocas palanadas de tierra
sobre tu cajón de muerto,
y el cariño de tu gente, solo eso es tuyo...
PEDRO, descansa en paz,

La mañana esta muy fría
Y sólo diez horas han pasado
De este nuevo día,
Húmedo y triste,
muy triste... por cierto

Y han pasado también más de treinta años
y aún sigo escuchando las ráfagas de balas
que acabaron con la vida de mis paisanos...
la vida de Pedro, mi padre...

La Juana está encendiendo el fogón
perfumado de huarangos serenados
y en sus ojos lagrimones, pero no del humo,
sino del recuerdo de la muerte de su padre también...

Un día como hoy, el patrón negro
Nos dejó sin padre,
mi tayta Pedro y tu tayta José.
En el pueblo, clarito, se acuerdan de ellos...

Aquí, mira Juanita Aquí... aquí estuve yo
Con mis seis años, temblando del miedo
Y escondido para que nadie me vea;
Llegaron avisando al viejo: ¡Ha llegao Don Emilio!,
¡Corran la voz!, ¡ha llegao Don Emilio!, ¡avisen... avisen!

Ha llegao el Patrón en su carro azul
Al campo del caserío, trayendo seis guardias
Armaos hasta las muelas, metralladoras,
dizque se llaman metralladoras.


Afila tu machete Pedro, afílalo bien,
que el patrón está decidido a no dejarnos en nuestras chacras
y nosotros a no dejarlas tampoco.....
esto me huele a sangre, dijo mi padre
Se recogieron muchos campesinos al reclamo.

Ya van dos horas de gritos
Entre la gente del patrón
y los campesinos y peones de los nuestros
y no hay acuerdo

pasó un largo tiempo más de impaciencia
y el maldito montó en cólera
abrió su negra boca y sentenció:
¡o se largan cholos de mierda de mis tierras
o los mato como a perros!.

¡No nos vamos! dijo Pedro, ¡la tierra es nuestra!,
¡No nos vamos! corearon todos
agitando en alto sus afilados machetes dijeron:
¡sólo muertos saldremos de aquí! ¡sólo muertos!

y una ráfaga de seis metralletas
dejó regados a mas de treinta campesinos
por las tierras que ellos mismos sembraban
para darle de tragar al patrón

Ni los llantos, ni los gritos de dolor
De las mujeres y los niños pudo hacer sentir
Al corazón del negro patrón
que se fue dejando muertos y heridos a su suerte
aquel negro patrón venido de Chincha sólo a joder.

Un día como hoy, patrón negro, cholo como nosotros
Llunchicate, Mandingas, jamás lo olvidarán..... jamás.

Ing. Hugo Osorio Pretil
(marzo 2005)

EL AVE Y LA FLOR EN TUS MANOS

Una vez más recobro mi libertad
soy aquella ave solitaria que vuela y vuela alto mientras puede,
soy aquel pajarillo que canta sólo en primavera
soy una pequeña flor…

Aquella flor que ha crecido en tu jardín
dispuesta a recibir amor y a entregarte mi aroma juvenil
la naturaleza me pertenece y yo le pertenezco a ella.

Una vez más me entrego a ti amada soledad
juntas… Juntas deambulamos y encontramos la paz
aquella que tanto se añora en otoño,
cuando las hojas de los árboles caen como un filudo puñal.

Una vez más recobro mi libertad
soy aquel pajarillo que no deja de volar…
Soy aquella flor solitaria que escondida en tu jardín está.
que tristes días he pasado… La luna ni siquiera me había mirado
y los rayos del sol ni siquiera me habían iluminado
encerrada? No!! Prisionera, prisionera en tu amarga madriguera
moldearme a tu antojo era tu afán
y hoy que recobro mi libertad, reniegas por no haber sabido esperar…

El amor no es prisión, ni fuerza, ni celeridad…
El amor es entrega, espera, tranquilidad…
Amor con amor se paga, pero sólo cuando lo sabes cultivar.

Soy aquella flor que escondida en tu jardín está
que tristes días he pasado… Porque tus ojos no me habían mirado,
no me habían entregado una mirada de amor
por el contrario, me ofrecieron odio e incomprensión,
amor con amor se paga, pero hoy mi corazón no puede pagarte con amor.

Soy aquel pajarillo que no deja de volar
que tristes días he pasado… Porque tus manos no me habían dado de comer
y hoy muerta de sed retorno al país de mis hermanos
amor con amor se paga,
y hoy puedo entender que tus labios no pronunciarán mi nombre,
que tus ojos, jamás me mirarán con frescura
y tus manos no rozarán mi cuerpo con suavidad y finura,
amor con amor se paga,
anhelo la paz, la persona ideal llegará,
pero por el momento prefiero volar… 


Karol Zusety Contreras Infantes


Y OTRA VEZ

...y otra vez tu voz,
y esta vez desesperada.
Tú, que estás tan cerca al sol,
Y no encontraste la luz.
Veintidós horas del día:
Y las puertas se cerrarán
Y ya no puedo ver nada,
Es dimensión desconocida,
Otro idioma, otro lenguaje,
Otro mundo, otra galaxia,
veo tumulto, no distingo nada,
no coordino, me ciega la ira,
pienso en el extremo,
busco y rebusco
impaciente la salida,
quisiera en estos momentos... No!
... si estás tan cerca de mi...
dime, señor, dime
¿Qué tengo que hacer?
Te necesito aquí, ahora.
Amigo, eres el amigo
Mi amigo que nunca me falla.
Gracias, señor, gracias.


Ing. Hugo Osorio Pretel
(Mayo 2006)


SEÑORITA PRIMAVERA

Te asomas primavera
tan linda y arrogante
con tu reboso floreado
y sandalias de cristal.

Traes como escolta
lirios y crisantemos,
y también a doña azucena
que engalana la pradera.

Me gusta tu vestido
por su bello colorido
de alegría salta el grillo,
y trina el pajarillo.

Eres mágico encanto
con perfume de sirena,
suave brisa nos ofreces
¡Señorita Primavera!

Prof. Marianela Delgado Caruajulca


NARRATIVA REGIONAL (CUENTOS) AMAZONAS 4

LA OTRA ORILLA

Sus ojitos brillantes y alegres, siempre me buscaban, yo con 12 años y emergiendo hacia la pubertad, me avergonzaban al sentir su intensidad. Cuando pasaban varios días y no la veía, los juegos comunes a mi edad ya no les hacía caso, una nueva ilusión ocupaba mi mente y mi corazón, desplazando a un rincón olvidado a la pelota, el trompo y las cometas.

Su carita bonita y sus cabellos legos acompañaban mis silencios y me sumergían en desconocidos parajes, donde el temor y la desconfianza me envolvían, opacando mi inteligencia y mi voluntad.

- No has terminado la comida.- No has dormido bien.- Se te nota triste.- Eran los comentarios de mi madre.
Estaba lejos de saber lo que me sucedía, tenía vergüenza al pensar que descubriera mi secreto. No era la primera vez que me enamoraba, ya lo había hecho con mi maestra Sara Noemí y de una amiga de mi hermano mayor, pero esta vez era diferente porque ella siempre que tenía ocasión buscaba mi rostro para ver mis ojos y yo como un cobarde, poco acostumbrado a lidiar con las mujeres, recién estaba aprendiendo, rehuía su fulgor como la oscuridad que huye del sol.

- ¿Cómo conquistarla?, ¿Cómo le digo que la quiero?. ¿Cómo harán los jóvenes para declararse?

Soy un tonto, nunca voy a conseguir nada, somos muy tiernos y se vería mal que dos niños de 12 años estén abrazándose y besándose. Tendré que esperar a que tenga 15 años.

- ¿Si me la quitan? ¿Si viene un chico mayor y la enamora?

Los días con sus largas noches atormentadas mi vida, deseaba con todas mis fuerzas que la tortuga fuera tan veloz como la liebre y que los días se transformaran en segundos, para llegar pronto a tener edad para amarla.
Cuando estábamos en grupo, sus amigas y los míos nos reíamos con todos, pero siempre había un momento en que nos mirábamos, a veces segundos, que era para nosotros como una estrella fugaz de la felicidad.

Deseaba ser el más gracioso, el que mejor bailaba, el que sabía todas las canciones, el que estaba más limpio, deseaba por todos los medios impresionarla, ay Dios, que no haría para hacerle saber que soy el mejor, que no hay otro mejor que yo, que después de mi, los otros chicos no valen ni el valor de un bizcocho barato.

Llegaron las vacaciones de fin de año, ambos nos preparábamos a ingresar a la secundaria, se avizoraba en nuestras vidas otra etapa, quizá con un panorama incierto, pero con la esperanza de tener nuevas experiencias y a través de la gran puerta de la vida, abierta de par en par, conocer un nuevo mundo.

Como era costumbre, todas las vacaciones, los muchachos se concentraban a las orillas del río Utcubamba, unos para demostrar sus habilidades natatorias y otros para refrescarse y disfrutar de las frescas aguas.

Esa tarde no tenía pensado ir al río, pero cuando estaba pasando por la plaza principal del pueblo un amigo me dio la noticia:- Ella está en el río.

No dudé un instante y me dirigí a la concentración de chicos y chicas, que seguramente estarían divirtiéndose y apresuré mi paso, frotándome las manos por la ilusión de contemplarla en ropa de baño.

Me la imaginaba con sus incipientes seños, aprisionados en su moldeador, ansiosos por mostrarse al mundo y como dos lomas verdes y hermosas, asomarse al extenso valle de la vida.

Ella y dos amigas estaban en la otra orilla, habían pasado con un bote que las iba a recoger dentro de dos horas y desde el otro lado me hacía señas, diciéndome algo que no lograba entender.

Yo no tenía ropa de baño, estaba con un polo celeste, un pantalón y mi ropa interior.
Los gritos del otro lado se tornaban mas insistentes, los 70 metros de distancia, el rumor del río y las risas de mis amigos apagaban sus voces, pero por las señas entendí que me invitaban a pasar un rato con ellas.

Mis amigos que conocían mi inquietud, me animaban a cruzar el río, e cual estaba crecido, por las lluvias recientes en las altas montañas y sus aguas bajaban bufando, en una loca carrera hacia el extenso llano amazónico.

- Maricón, maricón....repetían a coro mis amigos.

No me animaba a vadear el Utcubamba, no por temor a la corriente, sino por que no tenía ropa de baño y desde temprana edad tenía temor al ridículo, no estaba dispuesto a bañarme en calzoncillo. No es que estuviera sucio o que tendría huecos, pero ya tenía esbozo de dignidad que felizmente me ha acompañado toda la vida.

En mi cerebro se formó un torbellino, una confusión de ideas, los amigos por un lado, ella y sus amigas en la otra banda, como si eso fuera poco, los curiosos que nunca faltan, empezaron a rodearme y a empujarme con la mirada para que tome una decisión.

Como en los grandes momentos de la vida, fui empujado por las circunstancias a tomar una decisión, ya no pensé ni en los pro ni en los contra, solo tuve el deseo de cruzar el río. Desde los años lo había hecho y a los 10 cuando estuvo más crecido que hoy, así que por ese lado no había ningún inconveniente.

No lo pensé más, me saqué la ropa, la encargué a unos amigos y me lancé corriente abajo.
Todo marchaba bien, con las más vigorosas brazadas de mis doce años cortaba la poderosa corriente y avanzaba metro a metro en pos de mi amada.

Cada vez que levantaba la cabeza y miraba la orilla, la veía que sus brazos se agitaban y me estimulaban con pequeños gritos histéricos. Yo me sentía en la gloria, era el centro de atención de las dos orillas, mi ego se había elevado a la más infinita altura y estaba pensando seriamente en no bajar de mi nube.

Pero como dije anteriormente, todo iba bien hasta que llegué al centro de las corrientes, donde es más fuerte y traicionera.

Allí empezaron los problemas. Sentí que mi calzoncillo empezaba a deslizarse por debajo de mis nalgas y en segundos se puso a la altura de mis muslos. La fuerte corriente había vencido la resistencia del elástico y me estaba dejando desnudo como un delfín.

Al intentar subirme el calzoncillo, descuidé mi flotación y me hundí por varios segundos, tragando regular cantidad de agua. El percance se repitió en varias oportunidades, con la consecuente desesperación de los que me esperaban en la otra orilla, que creían que me ahogaba irremediablemente y si no tomaba mis medidas me arrastraría hasta el océano Atlántico. Tuve que tomar una decisión: mi vida o mi calzoncillo.

Dejé que el río me quitara mi prenda íntima y desnudo como Dios me mandó al mundo y con mis incipientes vello pubianos al aire, salí doscientos metros más abajo, lejos de mi amada y así fue como perdí mi calzoncillo y a mi probable primer amor.

Dr. Calixto Rojas

NARRATIVA REGIONAL (CUENTOS) AMAZONAS 3

EL ALCOHÓLICO CHINGEL


Al atardecer de cada día se veía llegar a Camilo Chingel a su antro y de allí, pasar a la cantina del barrio, pidiendo una botella de trago se le escuchaba decir: Trabajar cada día de sol a sol, llegar a mi casa y no tener que comer, mis mocosos comiendo sus estacas así han de vivir; pero échale tu trago compadre que me han pagado hoy día; pero, no es tan rico, el trago puro compadre, será necesario ponerle todo completo; pedía su onza de coca y su cajetilla de cigarros. Ahora si compadre, vicio completo mishcura, ¡ha! Pero hay que ponerle la bendición para que endulce mejor el bolo y nos de más fuerzas para trabajar mañana. Cogiendo el vicio entre sus manos sacaba la gorra de su cabeza media calva y le ponía la bendición:
“Coquita masha mashquina, coquita mashca mashcay, padrino san cigarrillo madrina, madrina cal; tu hija santa humareda, tu hijo san sabrosón, den fuerzas a estos hombres y un buen porvenir. Ahora si, échele compadre.

Coqueaba, fumaba, caleaba y tomaba noche tras noche. Tres tiernos pipiolos convivían con su padre sumergido con el vicio y la soesería. Chinguel bebía hasta terminar con el último sencillo, y al no haber más dinero reinaba el señor “fiado”, y cuando el cuerpo ya no resistía más tirado por el suelo como perro se quedaba.

La miseria más desierta acompañaba a la familia de Chinguel; Jhaki su primera hija crecía convencida de que los hombres así toman, así maltratan a su mujer y a sus hijos, y que ellos tienen que soportar todo. Sergio, crecía imitando la bochornería de su padre. Elenita la última crecía con rabia, llena de agresividad y maldiciendo su vida.

Los años pasaban, Chinguel seguía trabajando solo para el vicio; sus hijos ya eran adolescentes.

Cierto día, por efectos del alcohol Chinguel entregó a su hija a otro bohemio perdido para su esposa; ella no la quería pero sus cortos años no le permitían defenderse, empezó a vivir su fatalidad al igual o talvez peor que su madre, pero ella soportaba todo porque creía que las mujeres nacieron para soportar las crueldades de los hombres. Sergio de tan solo doce años experto en emborracharse y traer las cosas de lo ajeno; su padre, quería corregirlo a golpes, pero… ¿Cómo enseñará un gavilán a no robar a su cría?; ¿Cómo el mono perezoso enseñará a no dormir a alguien? Y, ¿Cómo un vicioso corregirá a otro vicioso?

Un día de sol ardiente después de una fuerte discusión entre Elenita y su padre, casi terminó en una tragedia, Elenita había intentado quitarse la vida tomando un raticida. Su mujer harta de tantos maltratos y problemas decidió dejarlo solo para siempre.

Desde entonces Camilo Chinguel quedó abandonado en el mundo solo acompañado de su fiel amigo el “vicio”.


Prof. Francisco Tarrillo Barboza

EXTRAÑO ACOMPAÑANTE


Al amanecer del domingo, todas las semanas como de costumbre don Jacinto al igual que otros de su comunidad, acostumbraban a madrugar para bajar a la parada de Bagua Grande a vender verduras y otros productos de pan llevar, que de no llegar temprano, se quedaban sin vender lo que llevaban esa semana.

Esa semana como nunca se durmió un poco y sus demás compañeros ya le habían dejado, pero de todas maneras, ensilló a su caballito de nombre Pachón y cargó a su burrito con los bultos previamente preparados. Por más que quiso dar alcance a los demás, no lo logró, ya le habían sacado mucha ventaja. El burrito corría a como le exigía don Jashi y ya por media bajada y a unos cincuenta metros, después de voltear un recodo, ve a un niño de unos doce años parado en el camino , que le esperaba.

Al llegar, le pregunta que es lo que estaba haciendo a esa hora y solito y el niño contestó que estaba yendo también a alcanzar a su padre que ya había partido a Bagua Grande. Don Jacinto, compadecido le invita a subir ala grupa de su caballito y con su nuevo acompañante, iban conversando de muchos temas relacionado a la venta de verduras y de la ubicación de los pueblos de los alrededores de Miraflores. D e todo conocía el niño y el viaje se hizo para don Jashi más placentero.

Seguían conversando y ambos parecían estar en su zarza, don Jashi más, que sin mirar atrás, seguía conversa que conversa, hasta que al voltear cuando no recibía respuesta, se dio cuenta que el niño ya no estaba en la grupa de su caballo, mira atrás y con mucha sorpresa ve que el niño le mostraba una enorme lengua toda roja. Sus ojos rojos también chispeaban como amenazando salirse de sus órbitas. Don Jacinto no recuerda más.

Unos campesino, más tarde le encontraron en el camino desmayado y la boca, cara y pecho lleno de espumas.

Recuperado ya, contó lo sucedido y desde ese día. Don Jacinto nunca más se atrevió a bajar solo por el camino, mil veces después de haberlo hecho.



Prof. Carlos A. Jiménez Gonzáles